Congreso de los diputados con madre incorporada

Diciembre 14, 2009

¡Plas!

—Mamiiii, Pedro me ha pegado

—¿Porqué le has pegado, Pedrito?

—Es tonta y me ha quitado el chupachús

—Toma aquí tienes otro chupachús

—Noooooo, ya no vale, es tonta

¡Plas!

—¡Ayyy!, no me pegues. ¡Mamaaaaaaa!, me ha pegado otra vez

—¡Deja ya de pegarle hombre!, que tienes un chupachús también…


Diario de María, 15 de Diciembre

Diciembre 11, 2009

Querido diario, tengo un amigo que se llama Luis, pero le llamamos Croqueto. Es un tío muy grande, le gusta mucho comer y tiene bastantes problemas para salir con chicas. Lo pasa bastante mal. Acaba de cumplir los cuarenta, todavía vive con sus padres y jamás se ha acostado con nadie. Croqueto es virgen.

El otro día, por su cumpleaños, se me ocurrió hacerle un regalo especial, Quería aliviarle la ansiedad y la tensión sexual y decidí… contratar una señorita de compañía para él.

Leí todas las secciones de contactos de la mayor parte de los diarios. Nunca me había fijado en la cantidad de anuncios que hay en esas páginas ¡Con fotos y todo!. No tenía ni idea de la mayor parte de los servicios que ofrecían, así que llamé a uno de los teléfonos que encontré para informarme. No quería regalar cualquier cosa a mi amigo y pregunté por el servicio que me pareció más exótico, ‘El Beso Negro’.

Cuando pregunté a la señorita que me descolgó el teléfono, me contestó con una voz que parecía un volcán de miel en erupción. ¡Joder, me puso cachonda hasta a mí! ‘Suave caricia de los labios en la zona perineal’, dijo. Colgué alucinando con la retórica avanzada del sexo telefónico.

Cuando menos lo esperaba encontré exactamente lo que estaba buscando. Era perfecta para él. Decía que era estudiante, apasionada  y parecía entusiasmada con la idea de ayudar a mi amigo. Dijo que haría un trabajo concienzudo. Quedé convencida y nos citamos en casa de Croqueto, aprovechando que estaba sólo.

Al día siguiente me acerqué a ver a mi amigo después del trabajo. Ella estaba esperándome en un coche. Muy guapa y con un tipazo debajo de un vestido escandalosamente ceñido. Le iba a encantar.

Nos presentamos y me pidió que le abonara el servicio completo. Después llamé a la puerta y le dije a ella que esperara a unos metros, felicité el aniversario a mi amigo y presenté mi regalo especial. A Croqueto casi le da un infarto. Justo en ese momento apareció una vecina y nos hizo entrar rápidamente en su casa. No sabía ni donde meterse. Cuando le expliqué mis intenciones se encendió como un piloto trasero del coche y empezó a tartamudear. La chica se puso cariñosa y tiró de él hacia un dormitorio. Antes de que la puerta se terminara de cerrar del todo, él me miró con cara de cordero degollado ‘¿Qué hago?’, me dijo.

Beso negro Croqueto, beso negro.


te equivocaste Antonio

Diciembre 9, 2009

Antonio entra en una cafetería. Busca con la mirada hasta que encuentra su objetivo y sonríe. Se acerca hasta la mesa y saluda efusivamente a su amigo.

—Cuanto tiempo sin verte, cabroncete —le saluda

—Desde el instituto, veinte años. Se dice pronto ¿Verdad?

—Muy pronto

Antonio se sienta en la silla, enfrente.

—Cuéntame, ¿Qué es de tu vida?

—Pues nada macho, no me puedo quejar. Vivo como un marqués, de salud como un toro, la familia como los Trapp, soltero, sin compromiso, un ‘killer’, un soltero de oro, un Arturito Fernández…

—Vamos —le dice Antonio —, que no te comes un rosco

Ambos se empiezan a partir de risa

El amigo le cuenta la mala racha por la que ha pasado desde que su mujer le abandonó. Le dice como le han despedido  y está en  paro, le explica lo solo que se siente y su inapetencia por encontrar compañía.

Cuando termina en el tópico «Antonio, con lo que hemos sido», este teme lo peor. Y acierta cuando lo enlaza con un «En nuestros tiempos las cosas eran mejores».

Antonio intenta levantarle el ánimo

—Bueno —le dice —, nuestra época tenía sus cosas buenas y sus cosas malas.

—Qué bien nos lo pasábamos, ¿Recuerdas el instituto, te acuerdas de las chicas?

Él comparte la sonrisa de su amigo y asiente con la cabeza

—Tuvimos suerte ese año, vinieron muchas del colegio que cerraron.

—Recuerdas a Susana —dice abriendo mucho los ojos —¡Qué bombón, vaya cuerpo, vaya torpedos!

Ambos se descuajeringan de risa. Antonio de repente se pone muy serio

—Te voy a contar algo sobre Susana —le dice levantando un dedo —, pero debe quedar entre nosotros, ¿Entendido?

El amigo asiente muy serio. Él deja pasar un instante y continúa

—Me tiré a Susana en el último año —le suelta.

—¡Ni de coña!

Antonio asiente y en ese instante el otro sabe que es cierto

—Pero ¿Cómo ocurrió?

—¿Recuerdas el parque que había detrás del instituto?

—Si, joder. Al que íbamos todos a beber cerveza y a pillar con las chavalas

—Pues yo fui una noche con mi novia de entonces. Aprovechamos la oscuridad para poner la manta en el césped y empezamos a darnos el lote.

—En ese parque nos hicimos todos mayores

—Total —sigue Antonio —, que la cosa empezó a ponerse seria. En ese momento me doy cuenta: «Me he dejado los condones en el coche». Me cago en todo y salgo a por ellos, en la oscuridad del parque, corriendo como alma que lleva el diablo.

—¡Qué putada!

— Cuando volví nos pusimos las pilas, macho. ¡Joder, nunca la había visto así!, se revolvía como una pantera en un estanque. ¡Una loca, una fiera de la naturaleza!

El amigo se lleva la mano a la boca para no interrumpir con sus carcajadas

—Empezó a subir la temperatura, eso parecía una caldera en el infierno —prosigue Antonio —. Me enfundo la gomita como puedo, ¡Joder!, se veía menos que “Pepeleches”. Y cuando llevamos un rato largo dándole al tema, me doy cuenta que no es la chica con la que había entrado.

—¡Ostras pedrín!

—Era Susana

—¡No jodas!, ¿Susana la que estábamos hablando?, ¿La que estaba para mojar pan?, ¿La que tenía un novio universitario?

—El novio debía haberse ido a la farmacia, con el mismo problema que yo.

Sus risotadas hacían que la gente de la cafetería les mirara.

—¿Cómo no os disteis cuenta?

—Acuérdate del parque, no había ni una puñetera luz por la noche. Añade el ardor del momento y las copillas que llevábamos en el cuerpo. Lo raro es que no ocurriera más veces.

—¿Y tú que hiciste?

—¡Joder, pues no pude seguir!, paré y se lo dije

—¿Y ella?

—Al principio se puso como loca, pero después…

—¿Después qué?

Antonio puso cara de Dalí

—¡Ella quería seguir!

Ambos se descojonan vivos. Al cabo de un rato el amigo recupera la compostura mientras se limpia las lágrimas.

—¿Oye, y la chica con la que ibas?

—¡Ah, pues nada!, volví al sitio correcto del parque, con la señorita correspondiente y cumplí como un señor —dice muy serio

—¿No se enteró de nada?

—No, ahora es mi mujer


Adelantando el paraíso

Noviembre 25, 2009

HAVE A PRAYER FOR THOSE LOVERS

THAT FORGOT TO PAY FOR THEIR SINS

BE SURE TO REMIND THEM

THEIR LIES’LL BE WIPED CLEAN

.

A GOOD THING ABOUT YOUR FAITH

CLEARS FROM BLACK LISTS

MAKING LIFE BEARABLE

DROWNS CONSCIENCE IN SLEEPING PILLS

.

I’VE  SUNG FOR THE MEANEST ONES

DANCED FOR THE LAZY POPES

NEVER FOR THE HOLY DRUNKS

FIRST TIME FOR SWEETEST SOULS

.

IN MY PROMISING LIFE

HIDES A COMPROMISE

THAT MAY SHIFT FROM SIDE TO SIDE

IT’S SO RIGHTFUL AND FAIR

ONCE IT’S SOCIALLY JUDGED

OVERTAKE YOUR PARADISE

.

THERE’S A SAINT IN EACH MEN

YOU JUST NEED TO FIND AND LOOK

SWIM THROUGH SEAS OF SINS

SEARCH FOR ISLANDS OF TRUTH

.

FAITH’S A WELL SUITED JOB

THROUGH THE EYES OF THE LOST

WE’RE ALL SINNERS IN HERE

USE YOUR HANDS TO SHUT MY MOUTH

.

I LAUGHED WITH THE SADDEST GUYS

GOT DRUNK WITH MINISTERS

NEVER MET THE SMARTEST FOOL

‘CAUSE MAD MEN DON’T FOLLOW RULES

.

IN MY PROMISING LIFE

HIDES A COMPROMISE

THAT MAY SHIFT FROM SIDE TO SIDE

IT’S SO RIGHTFUL AND FAIR

ONCE IT’S SOCIALLY JUDGED

OVERTAKE YOUR PARADISE

.

I’LL REGRET WHEN I DIE

LET MY CONSCIENCE GO IT’S WAY

I’LL DISTIL THE JUICE OF LIVE

BETTER DRINK IT WHILE YOU CAN

Una oración por los amantes

que olvidaron pagar por sus pecados

Asegúrate de recordarles

que sus mentiras quedarán borradas

.

Una buena cosa que tiene tu fe,

te borra de las listas negras

haciendo la vida más llevadera

ahogando la conciencia en somníferos

.

He cantado para los más perversos

he bailado para papas vagos

nunca para los santos borrachos

mi primera vez para las almas más deliciosas

.

En mi prometedora vida

existe un compromiso

que puede variar de un extremo a otro

es tan cierto y tan justo

una vez sea juzgado por la sociedad

adelanta tu paraíso

.

Hay un santo en cada hombre

sólo hay que buscar

nada por oceanos de pecados

busca islas de verdad

.

La fe es un trabajo muy bien visto

a través de los ojos de los que están perdidos,

todos somos pecadores aquí

usa tus manos para sellar mi boca

.

Me he reido con los más tristes

me he emborrachado con ministros

nunca conocí el imbécil más listo

porque los locos no siguen reglas

.

En mi prometedora vida

existe un compromiso

que puede variar de un extremo a otro

es tan cierto y tan justo

una vez sea juzgado por la sociedad

adelanta tu paraíso

.

Ya me lamentaré cuando muera,

deja que mi conciencia siga su camino

Destilaré el jugo de la vida,

mejor que lo bebas mientras puedas

mejor que lo bebas mientras puedas

mejor que lo bebas mientras puedas

 

Stay Cool García!


Lo imposible y lo limitado

Noviembre 19, 2009

—Veníamos a hablar con el señor Gonzalo Gómez González —tipos muy serios, muy rígidos, muy estirados.

—Aja, ¿Me pueden decir sus nombres por favor? —la señorita responde con voz de autómata

—Raúl Romero y Ramón Recio

Ella teclea los nombres en una terminal de ordenador

—De qué empresa vienen

—C.C.

—¿Cé Cé ha dicho?, ¿Es ese el nombre de la empresa? —cara de menosprecio administrativo

—Consultors Consulting

—¿Las dos con C, verdad?

Los estirados intercambian miradas. Ella no se detiene a recapacitar e introduce el resto de información, imprimiendo dos etiquetas adhesivas. Extiende minimamente su brazo por encima del mostrador. Ambos recogen automáticamente los adhesivos y se apresuran a fijarlos de forma experta en sendas solapas de sus chaquetas.

—Muchas gracias. Por favor pasen al habitáculo al final del corredor. Allí les esperan.

Embutidos en trajes de negocio que hablan por sí mismos, caminan decididos por un pasillo hasta llegar al último despacho. Entran en una habitación grande en la que reposa un sofá con un hombre pequeño encima. Aún estando sentado, el traje del hombrecillo les mira a los dos por encima del hombro.

—Pasen —se pone en pié antes de terminar la palabra.

Los consultores entran en el cuarto estirándose más, si fuera posible y le estrechan ceremonialmente la mano.

—Tenemos una entrevista con el Sr. Gómez González

—Está en el baño —señala una puerta cerrada de la habitación— saldrá en unos instantes. Por favor tomen asiento —apunta con el índice mostrando un espacio vacío delante del sofá.

Los consultores buscan con la mirada algún elemento mobiliario para poder sentarse, pero no encuentran nada en la habitación. Miran al hombrecillo y este con un gesto afirmativo vuelve a señalar el suelo delante del sofá.

Mientras intentan adecuar los pliegues de sus superpantalones a las forzadas posturas, uno de ellos le pregunta:

—¿Y usted es?

—Gaime García, el abogado del Sr. González

—Aja, Jaime García —remarca un consultor

—No. Gaime —sentencia molesto

—Muy bien Gaime —alivia el otro

—Llámenme Sr. García

Todos se quedan sentados, en silencio. Un consultor abre, estiradamente, un maletín y guarda un teléfono móvil, silenciando antes el tono. El pequeño abogado no mueve un músculo y mantiene la mirada inquieta con una mueca de asco perenne.

Se abre la puerta del baño. Todos contemplan la puerta, expectantes. Pasa un rato. Suena la cisterna. Transcurren unos instantes más sin que ocurra nada. De pronto sale una figura como una exhalación. Únicamente mira al abogado.

—Café—le dice saliendo de la habitación, quedándose otra vez esta en silencio.

Un terrible hedor a mierda escapa por la puerta abierta del baño. Va inundando progresiva e inexorablemente la habitación, impregnando aceitosamente todo a su paso. Los consultores a medio incorporar, en un conato de saludo cercenado, intentan mitigar una mueca de asco con su conocida -esta vez frustrada- cara de juego de cartas. Vuelven a sus respectivos asientos en el suelo. El abogado permanece imposiblemente inmutable, casi muerto, pero parpadeando y respirando de vez en cuando, como un pez a punto de ahogarse. El silencio se apodera, junto con el tremendo olor a caca, de la sala. El oído se acentúa en detrimento del lastimado olfato. Se oye la respiración de todos los presentes, así como los casuales sonidos de incómodos movimientos estomacales.

Los pensamientos se disparan por la conmoción y aún peor, el sentimiento de asco y represión compartido por el grupo:

Un: «se lo que estáis pensando todos y, efectivamente, huele a mierda podrida»

O bien un: «si hubiera moscas, en lugar de darse un festín de mierda, correrían a vomitar»

O incluso: «si la mierda cagara, olería mejor que esto»

La situación es estúpida e insostenible; además, «no se puede tardar tanto en preparar un café». Algún consultor se encuentra tentado de levantarse arrugadamente y escabullirse de la escena, pero el traje y el maletín pesan, en términos intangíbles, demasiado.

Gonzalo Gómez aparece con un café, de pié al lado de ambos consultores, mirándoles desde arriba. Parece un espantapájaros vestido con unos vaqueros “meaos” y “cagaos” durante muchos, muchos años. Viste una camisa de tres cifras, de algún diseñador italiano, totalmente impoluta, que continuamente se da de hostias con el resto del cuadro. Coronado con un pelo descuidado, de tres horas de peluquería y una nariz de proa de crucero.

—¿Sabéis como ayudarme o no?

Los consultores saltan sorprendidos por la aparición, levantándose como resortes.

—Señor Gómez, en Consultores Consulting le ofrecemos los mejores servicios estratégicos, legales, financieros y tecnológicos, necesarios en cualquier organización—extienden sus manos a modo de presentación.

El narigudo hace como que no las ve y va a sentarse en el sillón al lado del abogado, que se hace a un lado y vuelve a la misma postura de perro de presa sostenida hasta el momento.

—Mi trabajo —prosigue— está en peligro.

—Conocemos su trabajo, es muy bueno. Sus pinturas son evocadoras.

—Es una mierda, es azul. Todos mis cuadros son azules. ¿No os habéis fijado?

—Señor, si me permite —se adelanta un consultor— su trabajo es azul porque expresa la tristeza y la soledad y eso nos llega a todos en oleadas desconcertantes. Es sublime

El pintor medita unos instantes lo que el consultor acaba de decir. Le mira fijamente a los ojos.

—Mi trabajo es azul porque soy INCAPAZ de pintar con el color rojo

El silencio y el olor a mierda vuelven a la sala. Pasa un rato hasta que el pintor prosigue:

—Para mi no es posible utilizar el rojo. Estoy condicionado por algún estímulo que me mutila creativamente. He consultado a psicoterapeutas, psicomagos y demás gurús. Ninguno ha solucionado nada.

Los consultores esperan hasta que termina de hablar e intercambian una mirada de complicidad.

—Señor —responde uno— somos conscientes de su problema y hemos traído un prototipo que resuelve ese impedimento.

Los consultores extraen ceremoniosamente de un maletín, un estilizado estuche plateado y de este, unas gafas cuadradas de cartón con unas lentes de plástico, una de color azul y la otra de color rojo.

—Están viendo —dice uno de ellos al abogado y al pintor— una de nuestras últimas obras de investigación y desarrollo de Consultors Consulting.

El pintor se abalanza sobre ellas y las monta encima de su nariz. Se aleja escudriñando en todas las direcciones, exclamando muchos «Ohs» y «Ahs». Luego desaparece corriendo por la puerta. El pequeño abogado impasible hasta el momento salta tras él, seguido por los consultores.

Entran todos en una habitación neutra en la que la se erige un caballete con un lienzo igualmente blanco. Gonzalo Gómez González con su nariz y sus gafas agarra un pincel y un impoluto tubo de pintura roja arterial. Aprieta la pintura sobre el pincel, como si fuera un dentífrico. Mira a todos los presentes en la sala y sin mediar palabra ejecuta un trazo oblicuo violando, de manera algo obscena , la tela.

—¡Puedo! —grita —¡Puedo!

Tira el pincel al suelo y se da la vuelta con los brazos extendidos en éxtasis. Ambos consultores parecen gastar dos tallas más de ego. Al pequeño abogado se le saltan unas lágrimas de elevado coste de fabricación.

Inmediatamente el pintor se queda parado. Recoge el pincel y busca otro tubo de pintura. Elige uno de color azul. Lo manipula sobre el mismo pincel superponiendo el nuevo color a la capa carmesí anterior. Arroja el brazo contra el lienzo en otra estocada y a escasos centímetros se queda parado, repentinamente inmovilizado. Retrasa un poco el brazo intentándolo con menos ímpetu pero con más precisión. Nada. Vuelve a quedarse parado.

—¡Echa a estos hijos de puta! —le grita al abogado mientras tira el pincel contra la pared— ¡Fuera de aquí cabrones!


¿Qué te ha parecido?

Noviembre 4, 2009

–Dime, ¿Te ha parecido gracioso?

–Pues no

–¿No?

–No

–Joder, si la gente se estaba partiendo de risa

–Pues a mi no me ha hecho ni puta gracia

–No será que no tienes sentido del humor

–No, soy un tipo con un gran sentido del humor

–¿Pero es el texto?, ¿O se trata de mí?

–Pues creo que se trata de ti, aunque el texto no valía una mierda

–Eres muy negativo

–¿Quieres que te diga lo que me ha parecido o no?

–¡Sí joder, dímelo!

–Bueno, dicen que una imagen vale más que mil palabras

–Eso es, descríbemelo

–Bueno, pues me ha parecido una soberana mierda  mierda  mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda 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Tren de Pensamientos

Octubre 2, 2009

HERE THEY COME: THE SALT-GODS

SWEET CANDY METAL BARS

NEVER GONNA STOP THE RUN

‘TIL WE DO IT AND BURN THE SUN

 

SO YES WE ARE THE CHOSEN ONES

THE ARIZONA ENGINES

SELLING OUR BABIES LIFES

PLANNING HOW OUR LIVES SHOULD BE

 

I’M IN A BRAINWASH STATE OF MIND

SHOWING THE ACTS NOT THE CONSEQUENCES

START YOUR PERSONAL SABOTAGE

BUILDING WALLS AROUND YOUR SENSES

 

A TRAIN OF THOUGHTS COMES TO US

OH! WE’VE BEEN FOOLED AGAIN

SWEET-BRAIN-SPOT SOLD THE TIME

MADE THE GAME BUT NOT THE RULES

 

SITUATIONS WILL SUICIDE

A TIME HAS COME TO CREATE

NEW PARADIGM OF HUMAN BEINGS

AN EVOLUTION OF OUR LAZINESS

 

I’M IN A BRAINWASH STATE OF MIND

SHOWING THE ACTS NOT THE CONSEQUENCES

YOUR OWN PERSONAL SABOTAGE

BUILDING WALLS AROUND OUR SENSES

 

Aquí estamos, los Dioses de Sal
somos barras dulces de metal
nunca hay que pararse, no hay que dejar de correr
hasta que, por fín, lo hagamos y quememos el sol

De modo que, sí, somos los elegidos
somos los motores de Arizona
puedes vender el nacimiento de nuestros hijos
decide como deben sentirse nuestras vidas

Mi estado mental es un lavado de cerebro
mostrando acciones, no consecuencias
comienza tu propio sabotaje personal
construyendo paredes alrededor de tus sentidos

Un tren de pensamientos se acerca hacia nosotros
hemos sido engañados otra vez
dulce Punto-Cerebro vendió nuestro tiempo
creó el juego pero no las reglas

Las situaciones se irán suicidando
y es que ha llegado el tiempo de crear
inventar un nuevo paradigma para los seres humanos
una evolución para nuestra pereza

Mi estado mental es el de un lavado de cerebro
mostrando acciones, no consecuencias
comienza tu propio sabotaje personal
construyendo paredes alrededor de tus sentidos

Stay cool García!

De perros y monos, de hombres y de gallinas

Julio 16, 2009

— Tristemente, nuestra sociedad se compone de perros y monos, de hombres y de gallinas.

— ¿Y tú qué eres?

— ¿Has pensado cual sería tu respuesta si te hicieran esa pregunta?

— No

— Lo sabía, ¡Gallina!


Subida salarial

Julio 16, 2009

— Si no quieres, no tienes porqué hacerlo —ella lo decía mirándole seriamente

— Si no es que no quiera —le respondió él—, es que me da un poco de corte.

Ella sonrió

— ¿Es tú primera vez?

— Si

Ella le puso una mano en su regazo acercándose un poco más y susurró:

— La primera vez puede resultar abrumador, te asaltarán las dudas y te encontrarás algo desorientado. No debes preocuparte, es algo normal. Con el tiempo y la práctica resultará una experiencia gozosa y llena de júbilo.

Ella se puso en pié y tomándole de las manos le ayudó a incorporarse hasta quedar frente a frente.

Él respiró profundamente y lanzó su brazo hacia delante en un brutal bofetón en la mejilla propulsándola cinco metros hacia atrás.

— ¡Jesús mío, la Virgen! —dijo ella jadeando entre lágrimas de regocijo


Crash Platón redux.

Julio 10, 2009

En un agujero de la tierra estoy incrustado. Miro hacia arriba y encuentro un techo azul que atrapa mi visión sin dejarme ver más allá. El resto de direcciones me proporcionan vistas incoherentes de elementos y materiales cercanos y reales, burdos y aburridos.

Persigo la visión de lo intangible del universo, de aquello que imaginamos, de lo que creemos. Quiero ver lo que no puede ser observado. Deseo percibirlo con mis ojos. Quiero destronar a la fe y rebatir creencias. Sueño con que sean reales todas mis fantasías y que hayan existido bastante tiempo antes de haberlas formulado.

No estoy interesado en la abstracción del pensamiento, en teorías o hipótesis. Quiero que todo aquello que concibe mi mente tenga su fundamento en la realidad. Porque si no es así, si no existe lo que pienso, si mi universo se traduce en una idea, entonces yo no soy. Si yo no existo, puede que sólo sea un pensamiento perdido de otro ser, una pesadilla de sueños ajenos, una incongruencia hipotética perteneciente a otra realidad.

O tal vez sólo existo en la cabeza de quien escribe estas líneas…